9 de noviembre de 2020

Madriversario 2020 - El que nunca fue y nunca será.

Poner toda una vida en cajas no fue fácil, tampoco lo está siendo recolocarla. 

Pasé meses pensando cómo celebraría mi tercio de vida en Madrid, el más importante, el más intenso, el más adulto. Me faltaron 17 días para cumplir el Madriversario más esperado, el más especial, el que nunca será. 

Once velas. Once paradas ensoñadas. Café con leche en vaso, con la leche del tiempo y tostadas con aceite (sin duda, hubieran sido perfectas de ser en el bar de Paco). Un vermú (o dos) y un pincho de tortilla de Juana la Loca. Bocata de Calamares en la Plaza Mayor. Cañas baratas en el Museo del Jamón. Otro café con leche en barreño y carrot cake de Martina. Una partida en el Estar Café y un albariño en Manuel Becerra. Cena copiosa en el Zeraín y la primera copa sería en la barra acolchada de San Bernardo. Y bailaría hasta caer rendida esperando a cerrar el Moloko.


Con vosotros: mis excusas, mis secretos, mis motivos. 



*** 

El 8 de noviembre de 2009 llegaba a Madrid para quedarme. Llegué tratando de descubrir quién era; todo por un sueño. Me perdí, y también por sus calles. Quise, y me dejé querer dejándome de querer. Me reinventé, me acompañaron, renací. Aprendí a abrigarme en invierno, y a ser abrigo. Despojada de complejos. Confié y me defraudaron, también defraudé. Me rodeé de los mejores, amigos que siempre quedarán; y los que perdí. Traté de vivir intensamente y lo conseguí.



Este año también era domingo.

El 22 de octubre de 2020 era jueves y llovía en Madrid. Me iba siendo una versión mejorada de aquella veinteañera de gafas verdes que llegó a la gran ciudad, con sueños hechos realidad y una lista interminable de deseos que cumplir. Después de muchas lunas me encontré y me volví a querer, sin peros. Reinventándome. Aprenderé a resistir las noches frías y húmedas, me dejaré abrigar. Sin complejos, sin tapujos, sincera como nunca. Confiada y defraudada. Rodeada de los mejores, amigos que siempre quedaron, los de aquí y los de allí. Sonriente, pese a los pesares. Viviendo intensamente





Hoy es lunes.