Diario del apocalipsis según Santa Paciencia,
hoy, Santa Creu.
La ciudad seguiría vestida de fiesta y anoche
hubiera rellenado el vaso muchas veces. Hace algunos años, con el team Barcelona,
cerraba las Barraques y nos íbamos directamente, con las zapatillas polvorientas
y acabando el último vaso, a desayunar contundentemente y a comprar los
primeros libros de la feria, superando la resaca en vida. Luego venían las
cervezas de la victoria y luego el largo camino a casa, cuan zombie,
andando a contracorriente.
De niña, me pirraba por ir a la feria, pasé
por todas las épocas, pescar patos, las carreteras de coches, el tren de la bruja,
el tiovivo, el dragón, el saltamontes, el pulpo, la montaña rusa, el tiro, el
barco pirata, el tronco, la olla… Visto desde la distancia, los nombres no eran
muy atractivos, que dijéramos.
Segundo día de “puertas abiertas”. Curioso ver
como las franjas se solapan y coinciden los impacientes con los rezagados.
El vermut de los domingos, después de una fase
de prueba, vino para quedarse. Seguí con las mandarinas y con una aceituna Espinaler.
Estaba el sol radiante y soplaba la marinada del mediodía, la que estando en la
playa tanto se agradece.
Después de comer caí rendida.
Me acabé el café más tarde de lo debido y
sufrí por las horas de sueño. Luego recordé que era el último domingo de Westworld
y que podía valer la pena seguir despierta. Aproveché para hacer inventario
seriéfilo. La crisis de las primeras semanas avanzó bastante bien, pero me reafirmo
en el cambio de hábitos.
Rebuscando entre todos los catálogos disponibles,
descubrí que habían adaptado un libro de Jojo Moyes al cine, una de esas
novelas romanticonas; recuerdo el día que le puse cara, junto a Ken Follet,
Kate Mosse y Lee Child. Lo gracioso de la película, que comparten créditos
Emilia Clarke y Charles Dance, Daenerys Targaryen y Tywin Lannister. Gracioso.
No la veré.
Cuando todavía no era demasiado tarde, decidí
que mañana quería madrugar y aprovechar la barra libre de paseos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario