Diario del apocalipsis según Santa Paciencia. 78/2
Mis convicciones religiosas son discutibles,
más bien nulas. Pero no hay día que no me enorgullezca de haberme encomendado a
esta señora. Por otro lado, también agradezco que mis padres no fueran crueles
al bautizarme. Ser paciente está muy bien, pero de aquí a llamarte Paciencia.
En fin.
Creo que mi madre y yo competimos para ver quién
se despierta antes, pero me gana todos los días. Encontré el zumo de naranja ya
hecho, ella ya había desayunado y todo.
Cuando quedaban 18 minutos para llegar al
directo de esa serie que un día fue del oeste me quedé dormida. ¡Mirando un episodio
de Friends! Y qué bien la hice, porque de haber sabido la mañana que me
esperaba, encima con sueño, hubiera sido de lo más catastrófico.
Usar un tazón de café de Santa Claus en
abril es un poco raro, no os voy a engañar. Pero mi manía por las tazas,
estando en casa ajena se suaviza.
Si llego a ser empresaria algún día me prometo
estrecha comunicación con mis trabajadores, de esto no tengo dudas. Suspendieron
las clases y por ende la labor de los intérpretes de lengua de signos en el
aula. Tuvimos escasa comunicación de uno de estos expedientes temporales de
empleo, para que luego descubrir que había sido rescindida hace no se cuántos
días. Y todo esto, así contado rápido y en versión resumida, sin perder la sonrisa.
¡Bendita Paciencia!
Entre llamadas e insultos, pude acabar de
ver el episodio justo para comer.
Carn d’olla sin escudella.
Supongo que es raro para un catalanoparlante entender una cosa sin la otra.
Los dos conceptos juntos hacen lo que la mayoría conoce como “cocido”. L’escudella
es la parte húmeda, el caldo. Y la carn d’olla, como propio nombre
indica, la carne, lo sólido, la gallina, el puerro, el repollo, el jamón, la
zanahoria, la ternera, la patata, la manita de cerdo y como no, la pilota. De
la lista, seguramente podáis adivinar fácilmente lo que nunca me comí.
Por la tarde aproveché para empezar a preparar
el podcast de mañana. Pese a haberme concienciado a no tener tiempo para “deportear”,
me vestí sin casi pensarlo y llegué a tiempo para poder retroceder el daily de
Patry Jordan. Como la puto odio. ¡¿Qué haga planchas sonriendo y encima
alternando las manos?! Mal. Cambié los diccionarios Català – Francès, Francès
– Català por el tocho de Español – Inglés – Español de tapa dura. Seguro
que mañana me vea muy capaz de “shit on her dead”.
Algo que siempre echo de menos cuando no
estoy en casa es comer pescado. Deduzco que por pereza y porque en la
pescadería siempre te dan la bolsa húmeda sin alternativas.
Tener unos padres seriéfilos es curioso,
porque después de cenar hay ritual de silencio. Y como no voy al día y tengo
aversión a los spoilers, vine a la habitación a seguir “frikeando”,
porque no hay otra manera de llamarlo.
A todo esto, sigue lloviendo. Y cada día publico más tarde.

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